No dejes que tus ideas sean olvidadas

Cuando necesitamos desesperadamente ideas, nada viene a nosotros. Una página en blanco, no estar seguro de cómo responder a un problema o escoger un regalo perfecto para alguien son ejemplos de situaciones que nos demandan más que respuestas genéricas. Además, la presión del momento no hará las cosas más fáciles.

El problema va más allá de si somos creativos o no. La musa, o la inspiración, viene en lugares inesperados, y muchos de nosotros no vemos lo que está a simple vista.

¿Cuántas veces hemos dicho que recordaremos una idea que se nos ocurrió, o cuántas más hemos descartado por una razón u otra? Nuestras ideas caen en el olvido.

Para prevenir que nuestras ideas se pierdan, necesitamos una manera de resguardarlas y usarlas cuando necesitamos dar una solución ingeniosa.

La breve musa

Las ideas toman muchas formas. Cuando se nos ocurre algún proyecto, las cosas en las que creemos o cómo creemos que deberían ser, comenzar algo nuevo, algo que llame nuestra atención, un momento, una emoción, un pensamiento, un concepto o un diseño.

Somos carne y hueso, pero también somos un millón de ideas sólidas.

Muchos de nuestros problemas requieren ideas o respuestas innovadoras. Los obstáculos que enfrentamos necesitan nuevas estrategias, quizá queramos dar un regalo considerado a otra persona o crear algo que no encaje en ninguna etiqueta.

Ciertamente, podemos pensar bastante en nuestra situación y que se nos ocurran opciones. Sin embargo, las ideas más brillantes y singulares aparecen de manera inesperada. Algo hace clic. No las estamos buscando. Estamos caminando, hablando, leyendo, cualquier cosa excepto buscar. Ya sea por cansancio o por instinto, les damos a las ideas espacio para surgir.

Puede pasar en cualquier momento, y tenemos ideas todo el tiempo. Algunas de ellas originales, otras producto de la inspiración.

A pesar de lo fascinante que puede ser un eureka, las ideas son escurridizas, y dado que no podemos predecir dónde aparecen ni nuestra disposición hacia ellas, podemos perderlas.

Ideas fáciles de olvidar

Podemos encontrar ideas en todos lados, pero puede que no siempre estemos receptivos a ellas.

Desperdiciamos ideas de muchas maneras. Quizá sea en la forma en que subestimamos su potencial y no les prestamos atención. Puede que estemos en el medio de una actividad, como nadar, ser parte de una seria discusión o en una situación que, por alegría o tristeza, estemos sintiendo más que pensando, es entonces que estos frutos de nuestra mente se pierden para siempre. También puede que solo estemos encontrando un montón de peros. No suficientemente realista o bueno. No es a lo que estoy acostumbrado. Va más allá de donde me siento a gusto.

Las ideas caen facilmente en el olvido cuando no nos importan, cuando estamos haciendo algo más, o simplemente las descartamos.

Como estos productos de nuestra mente son tan cruciales para la forma en que vemos e interactuamos con el mundo, necesitamos mantenerlos de una manera activa.

Pon ideas donde las encuentres

Sin importar cuándo aparezcan o lo que pensemos de ellas, tenemos que guardar cada idea que tengamos.

La inspiración puede venir de cualquier sitio. No podemos predecir cuándo los frutos de nuestra mente aparecen, así que necesitamos una extensión para nuestras mentes, como un segundo cerebro, el cual siempre esté a la mano para asegurarlos. Una libreta de bolsillo sería ideal. Sin embargo, podemos usar cualquier app en nuestros teléfonos, o incluso un chat de WhatsApp con nosotros. Lo que queremos es tener un registro que podamos consultar, y hacer imposible que se escapen nuestras ideas.

En algunas ocasiones, no podemos ni deberíamos escribir inmediatamente. En una discusión, por ejemplo, sería fuera de lugar repentinamente poner pausa para escribir algo. Puede expresar que nuestras mentes están en otro sitio. Recordar cuán olvidadizos podemos ser, junto a la preparación y el compromiso de escribir nuestras ideas, es suficiente para influir en la dirección correcta la relación con nuestras ideas.

Filtrar nuestras ideas es vital para encontrar las mejores, pero debemos dejar ese proceso para después. Incluso si hoy nuestras ideas parecen imposibles, o no cumplen con nuestros criterios, no tenemos idea de qué el mañana traerá, o qué información necesitaremos; incluso nuestra opinión puede que también cambie. Quizá mañana veamos lo que hoy fallamos en apreciar. Es así que se torna obvia la importancia de tener siempre nuestras ideas a la mano.

Tener donde poner nuestra segunda mente y posponer el juicio de nuestras ideas hará que nunca tengamos las manos vacías. Más allá de esto, nos permitirá ejercitar nuestra habilidad para producirlas y que tengamos un mejor ojo para encontrarlas.

Salva cada idea que tengas

No todas las ideas serán revolucionarias. Aun así, será más divertido y tendremos una mayor oportunidad de descubrir alguna increíble, si capturamos cada una que tengamos.

Salva tus preciadas ideas de ser olvidadas. Ten cerca de ti donde puedas escribirlas. Y, en cada momento de tu vida, tener un ojo abierto por ideas. Escuchemos esa voz que señala cosas que encontramos increíbles.

Siempre encontramos ideas. Cuando las necesitemos para llenar una página en blanco o dar respuesta a algún problema, podemos utilizar ideas de nuestro segundo cerebro. Puede que no sea increíble, pero, mientras trabajamos en ellas, mejores ideas estarán en camino.

Nunca te pierdas de un post

Recibe una notificación cuando el post semenal esté disponible!

Imagen del autor

Laotze de Abreu

Ingeniero en Informática, escritor y humano apasionado por pensar